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Traicionó al “barrio” y lo mataron

“El Fat” se había convertido en colaborador de las autoridades, y eso llevó a que sus cómplices ordenaran su muerte.

La primera línea de investigación del Ministerio Público (MP) y de los investigadores del Departamento de Delitos Contra la Vida de la Policía Nacional Civil (PNC), en torno al atentado que costó la vida de Herbert Alejandro Calderón Meza, de 26 años, alias “el Fat”, cabecilla del “Barrio 18”, es que el reo se había convertido en colaborador de las autoridades y reveló información importante de la organización que permitió a los detectives el dar varios golpes fuertes a las clicas pandillas, esto hizo que sus cómplices, al enterarse de la traición, ordenaran su muerte.

Las dudas de los pandilleros surgieron, luego de la captura de muchos cabecillas y jefes de clicas, y estos sospecharan de “el Fat” y, tras confirmar sus sospechas, planificaron el operativo que costó la muerte a Calderón Meza y a tres inocentes, entre ellos un guardia de Presidios.

Calderón Meza cumplía una condena de 47 años y, según las autoridades, pudo haber revelado intimidades de las clicas, esto permitió a las fuerzas de seguridad dar golpes importantes y desarticular varias redes de extorsionistas.

 

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Lo cambian de lugar

Para proteger su vida, las autoridades del Sistema Penitenciario (SP) decidieron trasladar a Calderón Meza, el 7 de agosto pasado, del sector 11 del Centro Preventivo de la zona 18 a la Granja Penal de Pavón, Fraijanes.

Pero los otros cabecillas de la rueda de la “Mara 18”, presos en la cárcel de Fraijanes Uno, que son unos 20 líderes, entre ellos Aldo Dupie Ochoa Mejía alias “el Lobo”, “el Charly Popol”, “el Andy”, “el Criminal” y “el Smurf”, se enteraron que “el Fat” se habría ladeado o traicionado la lealtad a la clica, por lo cual decidieron vengar la alta traición.

El crimen

El ataque fue perpetrado por ocupantes de un automóvil color verde, quienes sorprendieron a su víctima cuando esperaba ingresar a las clínicas del enfermo renal crónico y lo acribillaron con fusil M-16, aunque los custodios repelieron e hirieron a José Dagoberto Vásquez, de 25 años, originario de Santa Ana, El Salvador, quien aparentemente fue uno de los sicarios contratado para cometer el crimen.

En este hecho murieron “el Fat”, el guardia del SP, Romeo Lem Caal; Edwin Rolando Prieto López, lavador de carros, y Heriberto Antonio Samayoa Acosta, quien se encontraba haciendo cola en la clínica; el tiroteo se produjo en la 9a. avenida y 3a. calle “A” de la zona 1.

 

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Tenía 40 balazos

El salvadoreño José Dagoberto Vásquez tenía la misión de acabar con la vida del “Fat”, quien se encontraba fuera de la clínica esperando turno, cuando el atacante caminó unos metros con fusil en mano y con chaleco antibalas, al ver a su víctima de una vez empezó a disparar a corta distancia, dejándolo tendido boca abajo, pero dos guardias del SP reaccionaron al repeler la agresión y lograron herir a Vásquez, mientras los cómplices de este lo dejaron abandonado, escapando desde un vehículo verde que tenía múltiples perforaciones de arma de fuego.

Fiscales del MP, tras las diligencias, contabilizaron que “el Fat” tenía 40 heridas de fusil de asalto, por lo que se deduce que el objetivo del sicario era acabar con la vida del cabecilla del “Barrio 18”, a quien catalogaban como un soplón de las autoridades.

Fue un crimen planificado

Por su parte, el director general de la PNC, comisario general Nery Ramos, indicó: “fue una rivalidad entre pandillas, fue un taque bien planificado, el convicto tenía 40 heridas de bala, no descartamos que ‘el Fat’ era sospechoso de un crimen dentro de la cárcel de Pavón, tampoco no descartamos que la “Mara Salvatrucha” está detrás del ataque, lo que sí estamos seguros es que el objetivo principal era el reo”.